Tiempo

Dejé de perder tiempo con personas que preguntan cómo estás a la vez que dan la respuesta, dejándote sin opción a contestar.

Dejé de perder tiempo con los que se escudan en las mismas excusas manidas y mil veces usadas.

Dejé de perder tiempo en volver donde sé que ya nada ni nadie me espera, por muy acogedor que ese sitio en su día pudiera resultar.

Dejé de perder tiempo con irresistibles y cautivadoras promesas de amistad eterna, que suelen quedar en nada a la hora de la verdad.

Dejé de perder tiempo en historias de dragones y princesas, que terminan siendo cuentos y por muy bonitos que sean sólo consiguen atraparte y hundirte cuando los castillos en el aire se desmoronan sin más.

Dejé de perder tiempo en todo aquello que no me llena, que no me aporta, que es efímero, que no es real, que termina siendo olvido sin nada digno de recordar.

Dejé de perder tiempo con los que gritan que madurar no sirve de nada, -estoy madurando por eso no pierdo tiempo-.

Dejé de perder tiempo porque, por fin descubrí, que el tiempo no es para perderlo, que no vuelve, que no se queda, que no pasa en balde y, por eso, dejé de perder tiempo, sobre todo con quien no tiene tiempo para perderlo conmigo.

Un comentario sobre “Tiempo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s